Extensión
Bibliotecas para los niños

Literatura infantil
Señalan los conocedores y estudiosos del tema que las primeras narraciones que clasificamos como infantiles, fueron en realidad historias premeditadas para los padres de los niños, una gran parte de lo que consideramos como clásicos para niños fueron pues pensadas en los adultos, o lo que ahora consideramos como todo público. Es difícil determinar los orígenes de la literatura infantil, es decir, obras literarias destinadas específicamente a los niños. El punto de partida hay que situarlo en los cuentos milenarios que se trasmitían oralmente y que un día fueron plasmados en un libro.
La primera obra que aparece compuesta concretamente para niños, Sensualum Orbis Pictus (El mundo visible en imágenes), fue escrita por el educador Checo Comenius y publicada en latín y alemán en 1657 en Nuremberg. Al año siguiente 1658 en inglés, y en 1666 aparece la edición cuadrilíngue (Latín, alemán, francés, italiano). La primera enciclopedia para niños, es a la vez un alfabeto, un tratado moral, una historia natural; pero sobre todo un libro de imágenes, además del primer libro ilustrado para niños.
La idea que ha de fundamentar la literatura infantil, es la existencia de una edición que les esté especialmente destinada. Este acontecimiento sucede a la vez en Francia y en Inglaterra; por una parte Pelerin crea las «estampas de Espinal» en 1740, y por otra parte John Newbery abre en Londres en 1745 la primera librería para niños, editando libros desde 1744, entre otros adaptaciones, de «Gulliver» y «Robín de los bosques». Muy poco a poco el libro infantil irá perdiendo el carácter didáctico-moral para entrar en la categoría de lúdico. El adulto que se oculta tras esas páginas ya no está allí ni para ordenar, ni para enseñar; Hans Cristian Anderson, va a publicar a partir de 1835 sus historias para niños y continuará publicando libros hasta 1875, cuya influencia será considerable en todos los escritores de cuentos posteriores. Andersen va a utilizar temas tradicionales narrándolos como un hombre del pueblo, que sitúa lo maravilloso en el mundo cotidiano.
Bibliotecas infantiles
El relato fantástico empieza con Lewis Carroll, cuya fantasía es una simple deformación de la realidad y el paso a otro mundo, como ocurre en «Alicia en el país de las maravillas». Ya en la segunda mitad del siglo XIX la literatura infantil empezará a caracterizarse por una representación directa del universo familiar del niño, preocupada por el aspecto psicológico y social; a este tipo pertenece «Oliver Twist» de Charles Dickens, siendo una mercancía que se vende bien en la época. Pero pronto la aventura y la conquista de los grandes espacios va pronto a sustituir a las novelas de costumbres, un ejemplo de ello es Julio Verne; aunque algunos críticos lo consideran más literatura popular que infantil. A este mismo género pertenece las obras de Louis Stevenson, particularmente «la isla del tesoro». Es una época de escritores de clásicos de la literatura infantil «Tom Sawyer» de Mark Twain, «Pinocho» de Collodi, «Peter Pan» de James Barrie, «El libro de la selva» de Rudyard Kipling; pero esto no debe engañarnos a pensar que todo lo publicado fue excelente, pues se encuentran muchas obras mediocres; es necesario señalar que a la literatura infantil se le daba con mucha reticencia el «status» de valor cultural.
Estas notas no pretenden ser una historia del libro o la literatura infantil, por esta razón no se mencionan autores Latinoamericanos (materia de un estudio específico), tan solo las obras pioneras del género que han alcanzado la denominación mundial de clásicos. Durante el periodo de la Segunda Guerra Mundial a mediados del siglo XX, asistimos a una época de retroceso, para desembocar posteriormente en una comercialización desatada sin criterios pedagógicos, el inicio de la industrialización, de la fabricación en serie de un objeto de gran consumo.
Al mismo tiempo la literatura infantil salió del anonimato gracias al libro ilustrado, con la creación de un círculo de especialistas. Trabajos de sociólogos han demostrado que el niño se educa tanto en la «escuela paralela» como en la propia institución. De modo similar la edición se ha diversificado y el sector ocio se ha separado del libro escolar. La producción ha aumentado notablemente, al igual que el acceso de los niños al libro por el desarrollo de las bibliotecas y de la formación escolar.
Los libros que se crean actualmente para niños dejan suponer que estos se sienten cómodos en los valores estéticos de los adultos; y en una palabra son moralizantes como los del pasado, pero sumergidos en la masa de producción editorial, reteniendo menos la atención del niño en tanto son inducidos a consumir cuantitativamente imágenes. Lo que se ha de pedir a la literatura infantil de hoy es informar e integrar, en ella debe aparecer la vida de todos los días de todos los países y se debe poder leer con claridad.
Ilustraciones
En la cultura europea las imágenes piadosas y edificantes serán las únicas ilustraciones que encontremos en la literatura infantil. Las primeras ideas pedagógicas surgen en los siglos XVII y XVIII, sirviendo para dar forma tangible y atrayente a las enseñanzas demasiado abstractas para los alumnos más jóvenes. Y será la ilustración lo que va a diferenciar la edición para niños de la edición general, ya que el niño es un lector insaciable de imágenes.
Las primeras ilustraciones para niños aparecen en la historieta gráfica que nace a fines del siglo XIX, unida a los procedimientos mecánicos de reproducción de gran tirada, y su difusión se realiza a través de la prensa periódica.
Están también los libros informativos que cumplen una función lúdica que a veces lleva consigo el libro informativo, pero para que una información sea de interés ha de cumplir tres condiciones, que sea exacta, comprensible en su forma y accesible en el interior de la obra. La elección de las ilustraciones va a tener gran importancia en la orientación del libro, así como la facilidad para encontrar una información cualquiera, pues el niño buscará respuestas fáciles y rápidas.
Bibliotecas infantiles

Uno de los primeros antecedentes de este tipo de bibliotecas lo encontramos en París, hacia 1924, se remarca el interés en la biblioteca pública abierta a todos, con colecciones enciclopédicas en libre acceso. En este sentido se considera «L’heure joyeuse» como la primera biblioteca pública, cuyo éxito va a despertar el interés de pedagogos, editores y de la propia administración. Sin embargo a pesar de este precedente habrá que esperar a los años sesenta para que se inicie el proceso de secciones o de bibliotecas infantiles.
La razón hay que buscarla en que supone una concepción tan innovadora que era necesaria una evolución de las mentalidades para poder asimilarla; además por otra parte amenazaba la vocación de la escuela como único lugar en el que se podía aprender, se proponía corregir la igualdad de oportunidades de la sociedad, el acceso de todos los niños, cualquiera que fuese su origen social a la cultura; por lo cual es hasta cierto punto lógico en la mentalidad de entonces que encontrase oposición tanto ideológica como política.
«L’heure joyeuse» (la hora alegre) es un modelo de biblioteca infantil; con mucha luz natural en sus dependencias, los colores alegres de los libros encuadernados, una chimenea ante la cual se contaban cuentos, flores sobre las mesas, mobiliario funcional. Además es mixta, de niños pertenecientes a todas las clases sociales y de todas las razas; definiéndose la biblioteca como lugar de encuentro; siendo un espacio en el que el niño se siente responsable, pero sin castigos ni deberes, al firmar con su nombre el préstamo de un libro asume responsabilidades, va a escoger su propio libro.
Biblioteca pionera basada en principios que aún hoy siguen vigentes, forma parte de un nuevo sistema pedagógico que tiende a sustituir la lección recibida de forma pasiva por el esfuerzo libre y el trabajo personal, que en definitiva sirve para preparar la educación del lector y el respeto al libro, y que contribuye a preparar un público instruido para las bibliotecas de adultos.
El origen de las bibliotecas infantiles esta en las bibliotecas dominicales, quienes daban algún rudimento de instrucción a los niños obreros. Como vemos estas primeras iniciativas se interesan por aquellos que no tienen acceso a la cultura. Así gracias a las bibliotecas dominicales descubren la necesidad de los niños de leer libros y la lectura fuera del marco escolar. Estas serán reemplazadas por bibliotecas públicas, que ofrecen asociaciones de lectura para niños.
Animación socio-cultural
No hay que engañarse simplemente pensando en que la animación a la lectura debe de estar sólo orientada en sentido cuantitativo, tanto a captar más público lector como a leer más, como de manera habitual se piensa; sino que también habrá que incidir en los aspectos cualitativos; pero no a un tipo de lectura que podamos considerar interesante desde nuestro punto de vista, lo cual sería dirigismo; más bien nos referimos a una lectura diversificada, a una lectura variada. Si buscamos el porqué de la animación a la lectura infantil podemos decir que en principio la lectura en el niño va a proporcionarle el vocabulario y las ideas para desarrollar su propia imaginación.
También se hace necesaria una labor de coordinación entre la biblioteca y la escuela, que hasta la fecha ha sido bastante descuidada. Dentro de este ámbito de animación a la lectura pueden efectuarse distintas actividades como son, la participación del niño en las actividades de la biblioteca y su gestión, los juegos de lectura y sorteos de libros, la hora del cuento, charlas animadas por autores como por los mismos lectores, los círculos de poesía y la exposición de libros.
Sabemos que no es siempre fácil responder a los deseos de los niños, y la manera de informales va a tener mucha importancia. Además los niños no formulan sus peticiones como lo haría un adulto, por ello hay que hacerles concretar, inducirlos a hablar, lo cual supone el esfuerzo del bibliotecario. La mayoría de las bibliotecas infantiles que encontramos no son tales; si no que más bien se trata de secciones infantiles inscritas en bibliotecas públicas. La forma en que el niño se encuentra con el libro va a ser un momento decisivo en su vida para adquirir hábitos lectores.
Generalmente la biblioteca infantil tiende a diferenciarse de la escuela definiéndose ante todo como una institución de ocio educativo que tiene encomendada un doble objetivo: familiarizar y motivar. Situándose en un marco socio-educativo más amplio que ha de contar con la ayuda de padres, educadores e instituciones.
Podemos distinguir algunos tipos de animación a la lectura, la cotidiana que va desde la colocación de carteles sobre temas de actualidad, actividades diversas que nacen de la dinámica propia de cada biblioteca, la presentación de novedades previa ojeada del libro, las actividades lectoras en las visitas guiadas. La animación Institucional es la más antigua y habitual la cual se desarrolla en forma de lectura y de relato en voz alta de un cuento o narración corta que puede ser tradicional o moderno. También se forman los Círculos del libro y asociación de lectura que es básicamente la presentación oral de un libro por medio de un resumen, de la lectura de un fragmento o del texto completo, como lecturas en función del interés de un niño o de un grupo de ellos.
Exposiciones y talleres
La presentación de las obras seleccionadas, debe ser en función de un tema determinado, es decir hay que crear un ambiente relacionado, propicio y adecuado. Sirviendo el libro de pretexto y de punto de partida se puede organizar talleres de teatro, de marionetas, música, cocina, pintura, creación literaria, etc.
Selección de libros infantiles
Habrá que tener en cuenta los libros conque contamos y qué tienen que decir los niños de esa selección. Si partimos de la idea de que el lector adulto es responsable de sus lecturas y que el niño-lector aparece como un ser inocente al cual se le protege de influencias nefastas o choques psicológicos, nos encontramos ante una disyuntiva. Hay una serie de principios que hay que tener en cuenta, al partir del hecho de que es muy difícil dar unos principios validos para todos los libros, pues cada obra necesita una lectura particular. Tenemos que tomar en cuenta la adaptación del libro al lector que va dirigido de acuerdo a su edad, la facilidad de lectura y el atractivo del argumento. También debemos reparar en la hechura del libro, que sean objetos sólidos, al autor y la colección, que pueden presentar irregularidades de un libro a otro y por supuesto que tengan Ilustraciones atrayentes.
Estilo y forma del lenguaje
Recordemos que siempre serán más fáciles de seleccionar aquellas obras educativas que las de ficción (novelas cuentos, cómics), pues en aquellas es más fácil establecer unos criterios válidos como la exactitud, veracidad, actualidad, relación texto- imagen, etc. En cuanto a las técnicas de selección una de las más utilizadas es la existencia de un comité de lectura, que siempre puede proporcionar distintos enfoques desde diversos puntos de vista para buscar una solución conjunta. La composición del comité para que tenga eficacia será muy variada, reuniendo a adultos interesados en el libro infantil: bibliotecarios, maestros, padres, pedagogos, psicólogos. Una vez realizada la selección, los libros deben de formar una colección atrayente que debe aprovecharse. En lo que respecta a la evaluación final de la colección y su adecuación al niño quien tiene un lugar privilegiado será el bibliotecario por su contacto cotidiano con el niño.
Gestión de la colección
En cuanto al tamaño de la colección se recomienda que nunca se ofrezcan demasiados pocos libros y la colección ha de responder a todas las necesidades de los niños, cualquiera que estas sean, lo que implica un alto número de títulos. Pero todo depende de la finalidad de la colección y para definir el tamaño de forma objetiva hemos de establecer una relación libro/lector potencial; las directrices recomendables en las pautas para bibliotecas públicas publicadas por la IFLA dan una aproximación de tres libros por cada niño.
Definido el tamaño habrá que mantener una coherencia en la colección; o sea una proporción equilibrada entre las diferentes materias y géneros. (Recreativos, educativos e informativos) es recomendable tener un tercio de cada uno de ellos. A su vez se pretenderá mantener un equilibrio entre los libros destinados a las diferentes edades de los lectores. Una cuestión fundamental consistirá en el conocimiento del propio público lector, pues no todas las comunidades de niños son iguales como bien sabemos.
Un aspecto q ue debemos tomar en cuenta es la adquisición de ejemplares duplicados, lo cual depende del tamaño de la biblioteca, la velocidad de circulación y del título en sí. También se tendrá en cuenta aquellos títulos que son éxitos pasajeros de los que son clásicos eternos. Pues vale más duplicar los ejemplares de un buen título, que ofrecer varios de calidad mediocre. Además de las novedades se habrán de reponer las obras desaparecidas y deterioradas por el uso, o retirar aquellas que por su uso hayan quedado obsoletas, especialmente referidas a las obras informativas y educativas.
Difusión
Cuando un niño se inscribe en la biblioteca (muy recomendable) se le hará tomar contacto de forma más personalizada y profunda con la biblioteca y las colecciones. Entre las tareas de difusión nos encontramos las exposiciones, que al ser para público infantil requerirán una buena selección de los temas, para que estos se presenten de una manera atrayente. Otra de las actividades que tiene gran éxito es la lectura en grupo, aunque suponga tener varios ejemplares de un mismo título, pero leer la obra y luego discutirla es un método muy eficaz. Pero este tipo de acciones en grupo no ha de olvidar al niño-lector en su forma individual.
Para la difusión individual existen dos formas clásicas que son el consejo en las lecturas y la ayuda en la búsqueda documental. A la hora de aconsejar debemos de tener en cuenta que el niño tiene gustos propios y un nivel de lectura particular, lo cual intentaremos averiguar a partir de lecturas anteriores. Los títulos que se le proponen han de ser pertinentes, pues ello condicionará la confianza que en adelante pondrán en nosotros. La búsqueda de lecturas adecuadas o documental, va muy a menudo en relación con un trabajo escolar, en caso de que la pregunta resulte pertinente y la búsqueda de respuestas acertada supondrá que la biblioteca resulta para él un lugar rico en recursos.
Función de la biblioteca infantil
La función esencial de la biblioteca es la difusión, ser capaz de dar respuesta a todas las cuestiones que se nos plantean e intentar complacer los distintos públicos a los que se dirige. Partiendo de este principio, la primera de las dificultades vendrá dada del desconocimiento de algunas de esas necesidades, más en concreto con los niños que piden demasiadas cosas en demasiados campos, demasiado variados. Por ello en primer lugar intentaremos adelantarnos a esas necesidades para posteriormente poderlas atender satisfactoriamente. Para ello debemos de conocer el entorno cultural, social, político y económico en el que se desenvuelve nuestra biblioteca.
Es muy importante la presentación exterior de la biblioteca a su público, tanto desde el aspecto físico como desde otros. Hay que tener en cuenta que el niño que entra en la biblioteca va a tener una imagen incompleta o fragmentada, también las estructuras mentales, espaciales y temporales del niño son distintas a las del adulto. La organización del espacio y la señalización ha de tener en cuenta los objetivos que tenemos asignados.
La biblioteca ha de ser un lugar de placer aún cuando responda a una demanda determinada, debe de suscitar el deseo, sin que responda a él automáticamente. La organización del espacio, la ubicación de las obras, las zonas de paso, todo ello es la imagen de la biblioteca. La organización del espacio debe hacerse en zonas de ruido y zonas silenciosas. Pero la biblioteca infantil o la sección infantil han de concebirse en armonía con las demás secciones y no como una isla dentro de la biblioteca.
Un punto importante es la formulación de la pregunta por el niño; la cual casi siempre es de la forma más directa «tiene un libro sobre… «; casi nunca va a demandar un autor concreto, así la señalización debe de pensarse en función de ello, de modo que una clasificación como la empleada por los adultos será más una fuente de complicaciones que de comprensión. Por lo tanto la clasificación debe de entender los intereses de los lectores (colores, iniciales de género, etc.)
Animación a la lectura

Hemos de partir de la definición de biblioteca pública, lugar principal en el que se concentrarían las actividades de animación a la lectura, según la definición dada por la Unesco en 1972.»… es el medio principal para dar a todos libre acceso al conjunto de los pensamientos y de las ideas de los hombres… presentándolas de forma atractiva y puestas al díaconstantemente, sus colecciones debe de ser la prueba viva de la evolución del saber y delacultura, para ayudar a los lectores a formarse sus propias opiniones y a desarrollar su gusto, sus facultades críticas y creativas… «
Para cumplir los fines descritos, hay unas necesidades que pudiéramosllamar estructurales, como puede ser un local acondicionado de formaracional, atractiva y adecuada; y así mismo la colección que debe deresponder a las necesidades de la población atendida, una población muydiversa, por lo que ha de abarcar todas los campos del conocimiento,renovándose y enriqueciéndose constantemente, pues no olvidamos que las Bibliotecas públicas son un medio abierto que está sometido a los cambios que se producen en el medio en el que se inscribe.
Junto a los aspectos materiales antes descritos hay otra serie de puntos que contribuyen a la consideración de la biblioteca como un sistema. Así uno de los aspectos que va a contribuir al uso de la colección será su organización óptima, de manera que faciliten el máximo acceso a los usuarios, esta organización no tiene porque ser una, ni inflexible, habrá de adaptarse al medio, a sus más inmediatos usuarios, pero siempre dentro de un marco que no rompa la coherencia con los demás sistemas a fin de poder facilitar los intercambios. Otro de los aspectos que no deberemos olvidar es la sensibilización acerca de la importancia y disfrute de la lectura destinada especialmente a aquellos sectores que todavía no hacen uso de ella.
Por lo tanto la animación a la lectura viene desde el mismo momento que se proyecta la biblioteca, en función del contexto y ámbito histórico-cultural, así como los recursos culturales y la posibilidad de construir redes con los usuarios, los vecinos y los alumnos. La biblioteca no solo ha de ofrecer los mejores servicios posibles a los que ya la frecuentan, sino que ha de salir al encuentro de quienes no la frecuentan o la desconocen. A este tipo de actividades es a lo que se llama extensión bibliotecariay actividades de animación. Esta animación tiene que ver con la imaginación y los recursos personales, cultura, desenvolvimiento y facilidad para las relaciones personales del bibliotecario. Se trata de comunicar una convicción, un placer e incluso una pasión. Por ello el cariz personal del bibliotecario en estas tareas es imprescindible.
Tampoco será suficiente con la preparación inicial del bibliotecario, que acaba siendo insuficiente y cuando menos sobrepasada por los cambios tecnológicos constantes. Ya que la biblioteca como sistema abierto está sometida a continuos cambios a los que habrá de responderparalelamente, las necesidades de la población cambian, no se puede hacer la misma animación a la lectura con herramientas del pasado que para el momento presente.
La formación continua del bibliotecario ha de hacerse día a día, es él quien está en contacto con los usuarios, y por lo tanto quien mejor conoce sus necesidades. Además es recomendable la actualización a través de lecturas y revistas especializadas, encuentros, congresos, etc. no podemos de ninguna manera llegar a considerar la biblioteca como un ente aislado de las restantes unidades que tienen que ver con la materia.
En la organización de la colección es fundamental que se tenga libre acceso, en estanterías accesibles en disposición y dimensiones. Respecto a los fondos es importante recordar que estamos en la biblioteca de todos, con vocación enciclopédica y que ha de responder a necesidades muy diversas y variadas. En esta variedad subyace la posibilidad de proporcionar al lector nuevas posibilidades, poniéndolo en contacto con autores y temas nuevos.
Hay que tener en cuenta la opinión de los usuarios, ya que son los máximos interesados, para ello uno de los procedimientos que más contribuirán a aclarar sus intereses será abrir un buzón de sugerencias, pero habrá que establecer la importancia que debemos dar a estas peticiones; los tratadistas en la materia se debaten en si es necesario darles preferencia, admitiendo que contradecir esta regla sería emitir un juicio de carácter fiscalizador sobre estas lecturas. Por otra parte hay quienes consideran que si deben tenerse en cuenta mientras no rompan el equilibrio de la colección.
Una parte de la población acude espontáneamente a la biblioteca; en cuanto a la otra parte de la población que no acude, es necesario realizar un trabajo de información y publicidad, una promoción basada en los servicios prestados y en las posibilidades ofrecidas. Por otra parte estar inscrito en la biblioteca no significa que se conozcan todas las posibilidades que ofrece, por lo tanto se deberá ensanchar el horizonte de los lectores haciéndoles descubrir autores y temas desconocidos.
Hay una relación muy extensa de no lectores, que no acuden a la biblioteca por razones personales y socio-culturales como es el fracaso escolar, una endeble relación familiar o social, e ignoran el libro. La puesta en práctica de una política de extensión bibliotecaria exige una serie de esfuerzos suplementarios por parte de la biblioteca, tendentes a poner en contacto a los lectores potenciales con el libro física e intelectualmente.
Estos trabajos pueden llamarse actividades de animación, promoción del libro y las bibliotecas, sensibilización hacia el libro y la lectura. Nociones muy próximas entre sí, que a veces se utilizan indistintamente para designar acciones muy diversas, y cuyo objetivo primordial es aproximar los libros a sus lectores potenciales.
Estas pueden ser llevadas a cabo mediante campañas informativas o publicitarias, dar a conocer un autor, un género o un tema; las cuales pueden adquirir distintas formas, que dependen de la imaginación de los promotores. Pero en la mayor parte de los casos a los ciudadanos o vecinos para los que el libro es algo extraño, no se sentirán atraídos por este tipo de actividades; por lo cual se vienen experimentando nuevas ideas:
-Como puede ser salir al encuentro de la gente más allá de las cuatro paredes de la biblioteca
-Colaboración entre los diferentes profesionales (escritores, editores, libreros y bibliotecarios, promotores culturales) Ya que la lectura no es un problema que afecte solamente a los profesionales de las bibliotecas.
-Colaboración con otras instituciones de carácter cultural y social de gran impacto en la población, como son los clubes de servicio, asociaciones ciudadanas etc.
-Organizar distintos eventos relacionados como Ferias del libro, rifas etc.
-Exposiciones conmemorativas, hay que aprovechar distintas fechas, aniversarios, natalicios, defunciones, o cuando se conoce un premio literario para colocar a la entrada de la biblioteca las obras del escritor aludido, junto con varios recortes de prensa. Este tipo de formas de ofertar el libro, están más cercanas a lo que denominamos promoción del libro y la lectura.
Las actividades de extensión bibliotecaria, se encuentran a medio camino entre las actividades de extensión y las tareas de animación; supone descentralizar la biblioteca para que esté presente en los lugares donde transcurre la vida(casas de la tercera edad, hospitales, guarderías, etc.)
Pero tampoco ha de olvidarse la animación cotidiana, siendo quizás la más imprescindible, supone dar consejos a los lectores y ayudarlos en la búsqueda de títulos, documentos e información. Estas tareas, quien mejor puede llevarlas a cabo es un bibliotecario de referencia, ya que es quien mejor conoce el material que tiene la biblioteca. Además de que supone para el profesional conocer las realidades de sus más inmediatos usuarios.
Aunque la primera herramienta base que disponemos para la promoción del libro es una biblioteca bien organizada, pues no servirá de nada acercarse al público para ofrecerle unas colecciones desorganizadas, o con unos horarios poco prácticos. Uno de los aspectos imprescindibles en este tipo de actividades es la Cooperación interbibliotecaria, ya que un servicio completo no puede soportar el aislamiento, ni la mediocridad. El trabajo organizado en redes bibliotecarias reúne los recursos materiales y recursos humanos, permitiendo encarar las distintas peticiones de los usuarios con mejores oportunidades de éxito.
De manera que las posibilidades de llegar al gran público se multiplicanconsiderablemente. Otras formas de cooperación, ya citadas anteriormente es la establecida entre los diferentes profesionales afectados: libreros, editores, pedagogos, maestros, autoridades; ya que las bibliotecas no es el único canal de difusión del libro y la unión de fuerzas a través de la cooperación profesional acrecienta la efectividady los medios disponibles. Supone llegar a un público mayor, al cual los animadores habituales del libro no podrían llegar por sí solos.
El factor humanotambién será de vital importancia en las tareas de animación, los recursos propios relacionados con la imaginación, el dinamismo, la desenvoltura en la gestión bibliotecaria permitirán enfocar el trabajo desde otros puntos de vista. Muy importantes son las tareas de animación en relación con el niño, ya que supone su primer contacto con la biblioteca, que condicionará su actitud futura respecto al libro. Las actividades pueden ser de diversa índole, visitas colectivas guiadas, talleres de expresión respecto al libro, rincones de lectura.
Para las técnicas de animación no hay recetas válidas, pues cambian en función del tema escogido, el público a quien se dirige y los medios disponibles: La base de toda actividad está en la exposición de los libros a la entrada de la biblioteca, en anaqueles, que permita que estos puedan ser ojeados, siendo este un requisito importante para que el contacto libro-lector se establezca de manera tangible. Los debates y las charlas están a menudo ligados a las exposiciones, los cuales encomendaremos a los conocedores o especialistas, siempre a una persona muy conocida. Este es un punto a favor buscar ayuda de alguien que apadrine un grupo de lectura puede dar buenos resultados.
Entre las posibles actividades que disponemos para afrontar la animación a la lectura. Hemos de contar con un tema atractivo para el gran público, que enganche, porque corresponda a sus temas de interés. Uno de los más recurridos son los temas de actualidad, pues la atención del público se ve acrecentada por las informaciones ofrecidas en los medios de comunicación social, es una manera de aprovechar el interés que los acontecimientos de actualidad despiertan en el público.
Puede dar ocasión a sacar de entre las colecciones de la biblioteca libros desconocidos o injustamente olvidados. Los talleres de creación, con base en los libros infantiles, o en los que enseñan a realizar trabajos manuales, escenificaciones de pasajes, taller de dibujo sobre un tema de un libro, etc. Por otra parte los medios audiovisuales son un complemento muy atractivo para el gran público tan acostumbrado a la imagen.
Toda elaboración de actividades deberá de estar programada de antemano, el tiempo y el lugar, y con unplazo de preparación amplio. La publicidadserá también un elementoesencial, ya que se trata de conducir hacia el libro al mayor número posible depersonas.
Reflexiones sobre el concepto de biblioteca (apuntes)
La biblioteca es un sistema organizado para la transmisión de información. Un sistema para lograr determinados fines, sometidos a una organización relacionada con el entorno constituido por los usuarios (el entorno inmediato) y otras bibliotecas.
La nota característica de la Biblioteca Pública es la cooperación, ya que no puede ser autosuficiente y sólo agenciarse de otras colecciones por medio de la cooperación interbibliotecaria.
La biblioteca pública tiene una dimensión interior que nos es familiar y cotidiana, y otra exterior en su actuación, por medio de la adquisición cooperativa, catálogos colectivos y préstamo interbibliotecario.
La Biblioteca Pública puede describirse en 5 apartados: la colección, la organización, los servicios, la cooperación y la tipología bibliotecaria. Los tres primeros son la esencia de la biblioteca y se conocen como Desarrollo de colecciones. Que en resumen es: la biblioteca selecciona los conocimientos que le interesan a los usuarios, que se recogen en documentos y se organizan para hacerlos accesibles.
Los dos últimos se han ido desarrollando; con los cambios tecnológicos principalmente, cambia el cúmulo de la información, la misión de la biblioteca se complica, pues debe redefinirse constantemente.
La colección
La formación y Desarrollo de la colección no es fin único de la Biblioteca pública, pero es la prioridad y las colecciones van antes que el personal, los servicios e instalaciones. Con el entorno electrónico las colecciones de la biblioteca se modifican en la actualidad.
Se identifica una biblioteca pública con una Colección, pero dentro de ella hay otras colecciones según el tipo de documentos (grabaciones en cinta o en disco acrilico, laser, fotos, microfims, peliculas, planos, partituras, manuscritos, impresos etc.), las funciones que cumplen o el tipo de usuarios; así en las bibliotecas públicas existe una colección de referencia, o de investigación, o infantil, o docente, o hemerográfica.
El Desarrollo de colecciones es igual a una planificación rigurosa. El primer paso para conseguirlo es la selección, que parte del estudio del perfil del usuario, el conocimiento de las normas de la biblioteca pública, las fuentes de selección, la producción editorial, la composición de las colecciones y los documentos que la integran, pues no todo lo que se selecciona se adquiere. Cuando no se tienen colecciones completas la calidad y la pertinencia importan para definir su desarrollo.
El proceso de adquisición en Desarrollo de Colecciones es la compra, aunque existe el donativo y el depósito legal. La colección es un ser vivo, que necesita seguimiento y control con la selección negativa o expurgo paramantenerla día y vigente.
La biblioteca no termina donde acaba su espacio físico, la biblioteca sin paredes es una realidad, ya que parte de sus fondos puede ser consultada desde cualquier lugar y en cualquier momento. Además de las labores de fomento a la lectura en casas, plazas y barrios.
Organización
La finalidad de la biblioteca pública es hacer que el conocimiento sea accesible por medio de técnicas y saberes teóricos y científicos, es decir por medio de la catalogación, clasificación y organización constante de sus fuentes documentales (libros y revistas especializadas principalmente).
El primer paso en la automatización de la biblioteca pública es aplicar la informática como herramienta de gestión de los procesos normales de catalogación y clasificación, La automatización se aplica después a los demás aspectos. (para catalogar se usa el ISBD international standard bibliographical description).
La clasificación se hace mediante el uso de las herramientas: Método decimal Dewey, Library congress, BC de bliss, Colon clasification, Clasificación decimal universal. La catalogación y clasificación permiten formar los catálogos de la Biblioteca pública, que son en última instancia instrumentos de recuperación de la información. Los más conocidos son el alfabético de autores y obras anónimas, el de títulos, el de materias, el diccionario y el sistemático de materias.
En el futuro inmediato el catálogo estará automatizado principalmente en CD-ROM (Compact Disc read Only Memory), microfichas COM (Computer Output Microform) y sobre todo en el OPAC (On-line Public Acces Catalog).
Una vez organizada intelectualmente la Colección, es necesario ubicarla de forma física, la organización se hace mediante la signatura.
El servicio bibliotecario más innovador es el suministro de documentos e información fuera de la propia biblioteca, cuando se accede por Internet a bases de datos externas de otras bibliotecas que trabajan de forma conjunta.
Cooperación bibliotecaria
La característica actual es la cooperación bibliotecaria, se le llama también Compartir recursos, que consiste en el uso en común de recursos o uso compartido de recursos. En el glosario de la ALA (American library asociation) se dice: varias organizaciones y actividades compartidas por un grupo de bibliotecas para mejorar servicios y abaratar costos.
Las organizaciones oficiales que comparten recursos se llaman Empresas de servicios bibliotecarios públicos, sistemas cooperativos, consorcios, redes, centros de servicios bibliográficos.
Evidenciada por el crecimiento exponencial de publicaciones de cualquier materia, bajos presupuestos, encarecimiento de documentos, nuevas tecnologías, la información tiene hoy un valor económico, hay que rentabilizarla en todas sus acepciones.
Las redes de bibliotecas son elementos de cooperación internacional, están agrupadas en distintas organizaciones, la más importante es la IFLA (International Federation of Library Associations and Intitutions), y la ISO (International Standard Organization) los principales organismos mundiales.
La adquisición cooperativa, la catalogación compartida, la redistribución de fondos de adquisición (del canje a la transferencia de fondos): creación de centros de intercambio y donaciones, traslado de colecciones, cooperación para instalaciones y equipos, preservación cooperativa.
El sistema bibliotecario nacional y la red de bibliotecas son los principales sistemas de cooperación. El sistema nacional es un conjunto de bibliotecas con todos sus componentes y divisiones, servicios y unidades que cooperan para servir a un territorio nacional.
Bibliotecas en Redes es un proyecto donde las bibliotecas trabajan conjuntamente compartiendo servicios y recursos, tal como sucede con LIBER, WLN, PICA etc.
Según la UNESCO hay 6 tipos distintos de bibliotecas:
-bibliotecas nacionales de primera, segunda y tercera generación. Se refiere para la primera a la antiguedad y robustez de su fondo histórico, fundada antes del siglo XIX. La segunda a biblioptecas fundadas a principios del siglo XX y para la tercera a bibliotecas como las nuestras de finales del siglo XX y principios del SXXI.
-bibliotecas de instituciones de enseñanza superior: universitarias centrales, de institutos y departamentos universitarios, bibliotecas de centros de enseñanza superior.
-bibliotecas importantes no especializadas: enciclopédicas de carácter erudito o científico que no son universitarias ni nacionales)
-bibliotecas escolares
-bibliotecas públicas
-bibliotecas especializadas.
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